Capítulo treinta y seis. Reparando un error
Athos abrió la puerta, aliviado al comprobar que no la había cerrado con llave, y le tendió una copa de vino.
Lily se sobresaltó al verlo y automáticamente se abrazó las rodillas para taparse, adoptando una actitud defensiva.
—¿Qué haces? —le preguntó en tono acusador.
—Trato de hacer algo —respondió él en tono seco—. Aunque puede que no se me dé muy bien.
—¿Me has llenado la bañera y has encendido las velas? —preguntó ella mirándolo con los ojos com