Capítulo treinta y cuatro. Un mal episodio
Diane llevaba rato sintiendo la caricia en su mano derecha sumada a un tenue cuchicheo. Sin embargo, sentía demasiada pereza como para abrir los ojos.
La noche anterior le habían informado que había estado tres días sin conocimiento debido a un pequeño trauma en el cráneo, el cual había obtenido en el accidente. En las últimas ochenta horas solo se había encontrado despierta unas pocas dos o tres cuando recién despertó la noche anterior. No obstante,