Capítulo veintiocho. Si no es conmigo, no será con nadie
Diane le cruzó la cara a su ex novio con un estruendoso bofetón, borrando la estúpida alegría en la expresión del mismo.
—¿Te has vuelto loca? — exclamó él colérico, llevándose una mano a la mejilla. El escozor en la zona golpeada indicaba que los dedos quedarían marcados en la piel por un tiempo.
—¿Loca? — la joven estuvo a punto de reír como mujer histérica —. Vuelve a meterte en mi vida o siquiera acercarte a mí y verás a e