Capítulo catorce. Todo por mi hijo
Lily no quería dejar a su bebé, pero no tenía otra opción. Mucho menos cuando Athos se había empeñado en acompñarla a ella y a su madre con el niño hasta la casita en la que vivían.
Eso sí, lo dejó fuera de la casa para que ella pudiera darle un buen beso de despedida al niño. Lo bueno era que el bebé no tenía nada grave, era un resfriado viral común según el médico.
—Esto será temporal, amor mío, lo prometo —dijo en un suspiro con los labios pegados a las