Sid sonrió y se apresuró a servirle a Hilda algunas verduras.
—Come más. ¿Quieres pescado? Te lo deshueso.
Tomó un trozo, le quitó cuidadosamente las espinas y lo colocó en el cuenco de Hilda.
Maya comía en silencio.
—Por cierto, Maya— continuó Sid—, mañana celebraremos la ceremonia de corte de cinta por la inauguración de la compañía. Es un evento importante y me gustaría invitar a Alexander a presidirlo, ya que es la persona a cargo del Grupo GOLDEN. Tal vez podrías ver si…
Tras sus palabras,