—Soy una mamá tan incompetente —dijo Maya mientras miraba la pistola de burbujas.
—No pienses demasiado. ¿Acaso no has hecho lo suficiente? Venir aquí a menudo es una prueba de cuánto los amas —respondió la señora Fine con comprensión.
La señora Fine tenía razón.
Parkgrove Mansion no era más que una pesadilla para Maya, de ahí su renuencia a quedarse allí por períodos prolongados.
Era posible que sus preocupaciones nunca se aliviaran por completo, incluso si solo venía de vez en cuando.
Sabía m