—Incluso si es un rencor, ¿no debería haberse desvanecido después de tantos años? ¡Alexander es cruel! Incluso quiere adquirir la empresa de su propio padre. ¿Odia vernos vivir bien?—
La actitud de Serena cambió de pronto. Tomó la mano de Maya.
—Maya, sé que estás muy cerca de Alexander ahora. ¿Puedes suplicar por mí, aunque sea un poco?—
—No puedo ayudarlos con eso. Ese problema es entre ustedes y él. Deben resolverlo ustedes mismos—.
—¿Cómo se supone que hagamos eso? ¿Has visto lo que pasó co