90. No te odio, híbrida
La noche en el mundo humano era diferente.
Más gris. Más áspera. El aire no olía a tierra pura ni a magia; olía a humo, gasolina y comida rápida. Evelyn lo notó apenas cruzaron el portal: se sintió más sola, más vulnerable… y más expuesta.
Aquel mundo no le gustaba en lo absoluto, era asfixiante todas las normales sociales que tenía que seguir y además no podía cazar, porque aunque no tenía loba necesitaba comer carne fresca.
Ahora estaban en un pequeño motel a las afueras de una ciudad de Ingl