50. Marcada por otro
Al terminar el banquete, cuando la música se apagó y cada quien se retiró a sus cabañas semi flotantes, Cassian y Thomas la guiaron hasta un jardín privado.
—Tenemos que contarte la verdad —dijo el anciano Alfa con tono serio.
Frunciendo el ceño, se acercó para sentarse junto a ellos en la mesa de piedra. Y lo que escucho a continuación cambio por completo su forma de ver el mundo hasta ahora.
Le explicaron que lo que conocían hasta ahora era apenas un fragmento del mundo. Que las manadas d