100. El pasado regresa
El sol apenas comenzaba a alzarse cuando Tauriel y Evelyn salieron de la catedral por una puerta lateral. Los guardias que los acompañaban caminaban detrás en silencio, atentos a cualquier movimiento.
Habían pasado la noche hablando con los acólitos de fuego, intentando desentrañar las piezas de un rompecabezas olvidado. Lo que descubrieron no fue tranquilizador.
Los líderes antiguos de la manada de Fuego —el Alfa Orduk y su Luna— habían desaparecido hacía diez años, justo cuando los portales