101. La familia crece
Ese día había resultado especialmente más agotador.
Desde que fue anunciada como heredera al trono de Aryndell, Dayleen no había tenido un momento de descanso real. Las congregaciones con las casas aliadas, los consejeros, las sacerdotisas y los delegados de las manadas exteriores no se detenían. Todos querían saber qué tipo de Reina sería. Todos querían asegurarse de que no perderían su lugar con el nuevo orden.
Ella, por su parte, escuchaba más de lo que hablaba. Había aprendido que, en pal