13. Cambios Sutiles
La niebla se disipaba lentamente mientras el grupo se detenía ante las ruinas. Ante ellos se erigía un santuario olvidado por el tiempo, cubierto de musgo y enredaderas. Las columnas que alguna vez debieron sostener un techo majestuoso ahora estaban quebradas, como si el propio cielo se hubiera desplomado sobre él.
—¿Esto es todo? —preguntó Lysanne con una mezcla de incredulidad y decepción en su voz.
Marcos caminó hacia el centro del lugar, estudiando los símbolos antiguos tallados en las pie