El testamento llegó un lunes.
No a la firma ni al piso de Chamberí. Al juzgado, a través del abogado de Carmen, con una formalidad que el papel de por sí no habría tenido si no fuera por el contenido que llevaba dentro.
Bruno llamó a Laura a las diez de la mañana.
—El abogado de Carmen, Ignacio Vera, ha presentado una modificación testamentaria ante notario. —Bruno fue directo, que era su manera de dar malas noticias: sin amortiguadores porque los amortiguadores retrasaban lo que de todas forma