Primavera en Madrid.
No la primavera declarada del calendario, que llegaba el veintiuno de marzo con su solemnidad oficial, sino la primavera real: la que se nota porque la luz cambia de ángulo y los árboles del Retiro que llevaban meses en las diversas versiones del gris y el marrón de noviembre a febrero empiezan a tener un verde que todavía no es verde del todo pero que ya no es otra cosa.
Laura llegó al banco primero.
El mismo banco. El mismo estanque al fondo. Los mismos patos que no cambi