La llamada llegó un jueves por la mañana.
Laura estaba en el despacho, revisando los últimos documentos de la firma que Pati le había mandado para firmar antes del fin de semana, cuando el teléfono vibró con el nombre de Blanca.
—Mamá. Quiero proponer algo y necesito que me digas la verdad.
Laura dejó el bolígrafo sobre el escritorio.
—Te escucho.
—La ley de custodia transfronteriza va a tener un nombre oficial en el registro europeo. No el mío, no "Ley Blanca Valdés." Eso lo sé desde el princi