Capítulo 49 —Solo… para tí.
Capítulo 49 —Solo… para tí.
Narrador:
Renzo cayó de espaldas en la cama, con el pecho subiendo y bajando como si acabara de pelear una guerra. Jadeaba, sudoroso, con la mirada clavada en el techo. A su lado, Sofía se dejó caer también, deshecha, la piel ardiendo y el corazón disparado. El silencio quedó cargado de respiraciones entrecortadas, hasta que él giró la cabeza y la observó con esa media sonrisa torcida que era puro Renzo.
—Grazie, ragazza… —murmuró ronco— Grazie por el espectáculo.