Capítulo 28 —Qué filántropo
Narrador:
Sofía lo miró fijo, inclinándose apenas hacia adelante.
—Hablando en serio, Italiano…
Renzo levantó una mano y la interrumpió de inmediato, con un brillo en los ojos que no admitía réplica.
—No me llames así. —su voz sonó grave, cortante, pero sin agresión— Llámame Renzo.
Sofía arqueó una ceja, y tras un breve silencio asintió.
—Hablando en serio, Renzo… ¿no tienes ya a Marco para eso?
Él se echó hacia atrás en el sillón, dándole un sorbo pausado a su café a