Capítulo 119 —Llámame por mi nombre…
Narrador:
Cayeron sobre la cama sin pensarlo, el colchón crujió bajo el peso de ambos, ya desnudos, ya sin nada que esconder. Renzo la atrapó contra las sábanas, hundiendo la boca en su cuello, mordiéndola sin piedad, arrancándole un grito ahogado. Sofía arqueó la espalda, gimiendo, y le devolvió la violencia: le clavó las uñas en la espalda, marcándolo, arrancándole un gruñido salvaje.
—Cabrón… —jadeó ella, con los labios hinchados por tanto beso.
Renzo la e