El aire estéril del Consultorio 3 zumbaba con una nueva tensión. Alexa se recostó en la camilla, sintiendo el crujido del pulcro papel debajo de ella. El doctor Anderson estaba de pie a su lado, con la mirada fija en la pantalla de la tableta médica que sostenía, pero su sola presencia parecía llenar cada rincón del pequeño espacio.
—El cultivo dio negativo para cualquier bacteria atípica —dijo, con una voz pausada y profesional—. Dada la persistencia de sus síntomas, me gustaría realizar una e