Mundo ficciónIniciar sesiónCaía, caía.
Nada.
Sólo sombras.
Y seguía cayendo.
Hasta que algo blando y tibio me detuvo.
Una tenue línea rojiza, tan lejos.
Aire cálido. ¿Dónde estaba?
Permanecí inmóvil, tendida de espaldas, viendo cómo la línea se convertía en una nube y me rodeaba, creciendo, acercándose.
El aire era cada vez más cálido.
La nube cub







