Mundo de ficçãoIniciar sessãoEntre sus brazos, los dos muy juntos, pude volver a pensar en las pesadillas, y en lo que él dijera, sin que se me revolviera el estómago de miedo.
—¿Cómo es cuando te poseen? —pregunté en voz baja— ¿Perdés la consciencia o…?
—Depende de tu fuerza interior —respondió en el mismo tono.
—Se me ocurre que sería como un palco a mi propia mente.
—Y tu propio c







