Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche se me hizo eterna hasta que Ariel y yo terminamos de comer. Cuando se fue a su cuarto, me encerré en el mío para cambiarme apurada. Pero cuando abrí la puerta lo encontré en la cocina, sirviéndose jugo.
—¿Vas a salir? —me preguntó, de espaldas.
Sabía que tenía razón con su actitud reprobadora, pero eso no evitaba que me molestara. Le contesté en el mismo tono seco.
—S&i







