Mundo ficciónIniciar sesiónEntrar en la oficina demandó todo mi valor. Estaba encogida por dentro, agazapada, esperando el primer comentario burlón de Mauro. Que nunca llegó. Me saludó como siempre y Majo se hizo eco desde arriba. Oculté mi confusión, apurándome a ocupar mi escritorio y sumergirme en el trabajo. Pero seguía en un estado de tensión insoportable. La campanilla del teléfono me sobresaltaba, el chasquido de la puerta del local me paraliz

![El príncipe del Inframundo [#3]](https://acfs1.buenovela.com/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)





