Mundo de ficçãoIniciar sessãoLes salí al cruce y derribé a dos o tres antes de que los restantes siguieran su camino, dejándome atrás. Tuve que ir tras ellos, porque las cazadoras no podían hacer nada contra criaturas tan poderosas. Permití que mi apremio y mi angustia se transformaran en furia, dejándola fluir para aprovechar la fuerza que me daba. Allá abajo, entre las fogatas encendidas, vi que las cazadoras se preparaban para dar una batalla que ya tenían







