5

Dana.

Al principio del embarazo, cuando apenas nos enteramos que estaba embarazada, fue bonito.

Hasta que empezaron los mareos, antojos y vómitos y ojo al dato que sí antes eran constantes, para ese momento era fácil verme de cabeza en el inodoro.

—Que asco —dije a la par que me lavaba la cara, Peter quién me sostenía el cabello se asomó a ver mi vómito.

—Wow, ¡hasta tu vómito es bonito! —dijo sin asco alguno mientras bajaba la cadena del inodoro.

A pesar de todo, los vómitos no eran la peor parte. Para mí, ver a Peter preocupado era mi constante cadena.

—¿Qué pensaba cuando te pedí un bebé? Maldición —maldije a la par que me sentaba en el suelo de la cocina.

Mi esposo se sentó a mi lado mientras sonreía y me acercaba un pedazo de pizza a la cara.

—¿Quieres un poco más? —. Su sonrisa me persuadió por poco, pero al sentir una arcada subir por mi garganta, me negué.

—Nah, no tengo hambre, por ahora solo quiero refresco —dije jugando con la alfombra.

Peter arrugó la nariz a la par que puso el plato de pizza en la mesa.

—Bueno, pero solo por hoy —. Peter se acostó en el suelo donde estaba Bob y empezó a darle caricias—. ¿Sabes algo de tus papás?

Me había levantado para tomar una lata de refresco así que cuando preguntó eso, fue inevitable para mis escupirlo.

—No, no sé nada de ellos… desde lo que sucedió la última vez además de que no quiero que estén en la vida del bebé —dije rememorando viejos eventos.

Me consideraba una persona algo resentida, en el sentido de que sí me hacías algo, podía actuar como que no me había dolido, pero nunca lo olvidaba y esperaba el momento menos esperado para vengarme: eran hábitos y cosas que quería dejar atrás.

Desde que tenía memoria tuve que cumplir con los estándares que mis padres me fijaban. Sin quejarme, sin una mala mirada, tenía que hacer todo lo que me ordenaban, porque según ellos era mi deber como hija.

—¿De verdad no quieres? —dijo jugando con Bob.

—Recuerda que ni siquiera les contamos que nos casamos, imagina que lleguemos con el bebé en brazos, ¡se van a morir! —afirme segura.

Nuestra boda había sido privada: ya que al no ser religiosos y sobre todo, Peter siendo una figura pública. Decidimos tomar una decisión rápida y sin complicaciones: casarnos por el civil.

—Bueno, tienes razón —dijo tomando en brazos a Bob para luego irse a la sala de estar.

Mis pies descalzos resonaban en el frío suelo se madera.

Cuando se fue me sentí sola, así que fui detrás de él.

Peter se había acostado en el sofá de la sala y estaba encendiendo el televisor.

Arrugué la cara a la par que me crucé de brazos.

—¿Me ibas a dejar solita? —dije tratando de no reírme.

Anya saltó tal cual bala sobre Peter y provocó que el regordete gato de tallas anaranjadas emitiera un maullido de odio.

—¡Basta! —dijo Peter entre risas desbordadas—. No peleen, su papá tiene amor para ambos.

Por mi parte moría de la risa, desde la otra esquina del sofá: me daba tanta risa ver cómo, Peter saltaba a la par que evitaba que Bob le hiciera una marca a Anya como la de Scar del Rey León.

Con un silbido hice que Anya enfocara su atención en mí y me llenara la cara de lamidas. Esta vez fue Peter quien se acercó y me cubrió con sus brazos y una sábana.

Rápidamente me acurruqué en su pecho y me dediqué a escuchar su corazón.

—¿Pusiste una película de terror? —pregunté cuando en la televisión apareció una chica pelirroja siendo atacada y rociada con algo que la dejó ciega.

Peter negó y colocó la información del programa: el cual decía que era de drama.

»Te apuesto a que soy mujer, a que está secuestrada —. Volví a hablar cuando note que algo raro pasaba.

Mi esposo se encontraba concentrado en la película, tanto que ni siquiera hablaba, lo cual me tenía algo inquieta, porque sí algo hacia Peter era hablar y mucho.

—Maldición… ¿cómo es que siempre sabes lo que pasará? —dijo con las manos en su cabello en un ataque de pánico—. ¡Es obvio que está secuestrada!

Sonreí a la par que me relajaba por el ritmo de su pecho subiendo y bajando.

—Nunca dudes de mi kuna en géminis y lo intuitiva que soy —dije en broma: ya que no creía en los astros y era igual de olvidadiza que él.

Sus manos viajaron de un momento otro a mi vientre, tal vez tratando de darme calor porque hacía frío.

—Counted all my mistakes and there’s only one. Standing out from the lits of the things i’ve done  —Peter cantaba en inglés una canción de su amado One direction—. All the rest of my crimes don’t come close. To the look on your face when i let go.

Un pequeño movimiento proveniente de mi vientre nos hizo saltar y mirarnos impactados.

—¿Acaso eso fue una patada? —dije casi un murmullo asombrada—: ¡Sigue cantado! —. Anime a Peter con entusiasmo.

Peter se acercó a mi vientre y empezó a cantar de nuevo.

—So I building you home from a broken home and I wrote you song with the words you spoke —. Am sentir otra mini patada, Peter se emocionó, hasta pude ver cómo pequeñitas lagrimitas caían de sus ojos—. Yeah, it took so time but I figured out how to fix up a heart that I let dom.

Peter estaba tan concentrado catando, que ni se había percatado que el bebé había dejado de moverse.

»Now I’m searching every lonely place. Every corner calling out your name. Try to find you —. Sus ojos estaban cerrados, mientras se sumergía en la letra de la canción.

Me tape la boca tratando de ahogar mi risa y lo acompañe en la canción:

—But juts don’t now. Where broke hearts go? —. Cantamos al unísono mientras emocionados seguíamos la letra —. Yeah, the of your lips on tip my tongue. Is at top the lips of the things I want. Mind is running in circles of you and me. Anyone in between is the enemy.

Peter se levantó mientras se metía aún más en el papel de la canción y empezó a actuar, y yo le seguí el juego.

—Me voy a saltar esta parte para ir a mi parte favorita —. Aviso mientras se trataba de peinar como Harry—. Tell me now. Tell me now. Tell me where you go when feel afraid. Tell me now. Tell me now. Tell me, you ever love me again?. Love me again.

Peter termino haciendo la nota alta de Harry y se arrodilló en el suelo dramáticamente, por mi parte le aplaudí y él hizo una reverencia.

»¿Qué estábamos haciendo? —dijo sentándose a mi lado, sonriendo con la respiración agitada—: ¡El bebé, olvidé que se estaba moviendo!

(…)

Los pies de Claudia eran lo único que se podía apreciar en el cuadro de la llamada.

—váyanse a la m****a —dijo Claudia apuntado la cámara a su rostro—. Chicos me fui hace una semana a Japón ¿y ya se mueve el bebé?

Peter pintaba mis uñas mientras yo trataba de tejer una camisita.

—Te perdiste todo el drama —dijo Ross tirándose en el sofá al lado de Claudia—: Y eso es raro con lo chismosa que eres.

Los gemelos estaban muy callados y eso era muy raro (después de todo, esos eran como dos loros andantes). Así que me puse a revisar y sí, algo raro pasaba: estaban silenciados.

—Alejandro eres un puto asco —. Insulto Ariadna casi de inmediato—. ¿Cómo puedes silenciar a tus hermanos mayores?

Peter rodó los ojos y me miró con carita tierna para que volviera a silenciarlos.

—Ni se te ocurra —. Atacó George mientras me apuntaba—. ¿Entoces dices que le cantó. Where do broke go?  ¿y solo se movió?

Asentí mientras veía como Peter se sonrojaba.

—Eso fue muy hetero de tú parte —dijo Arianna cagandose de la risa.

—¿Pero como la dejaste embarazada? —dijo Ross metiéndose en la conversación a la par que trataba de estar serio para seguro decir una estupidez—. Seguro pusiste la música esa de los Jonas Brother's para inspirarte y dijiste: Fea, espera busco inspiración para un bebé —dijo imitando a la perfección la voz de Peter.

No voy a negar que no quería reírme… pero esa imitación de Peter había sido muy buena.

Todos nos cagamos de la risa, pero Peter cansado de sus bromas: corto la videollamada.

—No te rías —dijo con los ojos entrecerrados y poniendo sus manos como si fueran pistolas.

Al ver que yo seguía riéndome, empezó a hacerme cosquillas cosa que me hizo retorcerme como gusano.

—¡Paz! —grite esperando que se detuviera.

No solo las palabras son importantes en una relación, la sensación de sentirse seguro es lo que más importa.

Dana: Veintiséis años. Peter: Veinticinco años.

Dos meses y medio de embarazo.

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