Dana
El calor de la bañera a empañado los vidrios del baño. Las mejillas de Dafne y Mina parecen manzanas, ambas ríen y están listas para jugar un rato mientras se bañan.
Dafne sabe sentarse y gatear, pero aún siendo así me parece muy pequeña y por esta razón la sostengo para que pueda jugar, pero sin tener la posibilidad de morir ahogada.
Mina entra y lo primero que hace es jugar con las espumas haciendo pequeñas burbujas.
—Mamá, ¿cuándo voy a empezar con la escuela? —pregunta repentinamente