Lea
Cuando Frederick se reunió con nosotros en la playa, llevaba un pantalón caqui y una camisa blanca con sandalias, se había afeitado por lo que todo en el gritaba perfección y sensualidad.
Por suerte para mí, Emma había tenido la amabilidad de llevarme una camisa holgada y unos pantalones cortos de color rosa. Faltaban un par de meses para el verano, pero ese día en particular ejerció un clima precioso. El cielo estaba completamente despejado y la briza era cálida.
Los niños corrieron h