Eloise
Casi 18 años…
Miré a Collins con deseos de matarlo, justo cuando vi a mamá entrando a mi habitación con una bandeja de bocadillos y una jarra de limonada.
—Mamá, puedes decirle a Collins que estoy haciendo lo que puedo, que hago el mayor esfuerzo posible y que lamento no ser un genio como él. —Le saqué la lengua, para mostrar mi punto.
Ella sonrío con dulzura como siempre. No importaba cuan cansada estuviese por el trabajo o cuantos dolores de cabeza le diésemos nosotros o las gemelas