Mundo ficciónIniciar sesiónLo miró como pidiéndole permiso, pero él no hizo ni dijo nada. Tampoco se lo impidió, así que Heather metió sus manos dentro de su ropa interior, y lo tocó.
Cerró sus ojos.
No sabía cómo debía ser una erección, pero, así como las madres niegan tener hijos feos, aquella de Rap







