Francis estaba extremadamente molesto no creyendo el atrevimiento de ese pequeño bastardo, mientras intentaba detener a Tom que quería subir y acabar con él. Lo tomó de los hombros muy fuerte y gruñó entre dientes. — Debes dejarme a mi hacer esto, no es el momento — dijo Francis en el estacionamiento del edificio tratando de detener al más joven. — Voy a matarlo... — murmuró Tom quien a duras penas se detuvo de hacerlo en esos meses a instancias de su jefe. Levington lo obligó a mirarlo. — Solo