Capítulo 38 Cómo en un cuento de hadas...
La joven suspiraba con mirada apagada mirando a la nada y JM lo notó. — Estás dejando enfriar tu té y no has comido tu muffin de banana, aparte estás mirando a la nada, ¿qué te ocurre chiquilla? — le preguntó con afecto y acarició con dulzura su cabello. Sophie volvió a suspirar con nostalgia y tocó su vientre de casi seis meses. Su bebita se removió y eso le quitó una sonrisa pero también llenó sus ojos de lágrimas. Necesitaba a su mamá, a quién quería engañar. Deseaba con toda su alma que su