Capítulo 10. Demasiado
Viola cerró la puerta de su habitación con un suspiro largo y se dejó caer sobre la cama. Las bolsas de las compras estaban esparcidas por el suelo, pero ella apenas les prestaba atención. Sacó su teléfono del bolso y lo desbloqueó.
Tenía un mensaje nuevo.
Desconocido: ¿Ya lo hiciste?
Se quedó mirando la pantalla durante casi un minuto. El pulgar flotaba sobre el teclado, pero no escribió nada. Finalmente bloqueó el teléfono y lo dejó boca abajo sobre la mesita de noche.
—No todavía —susurró pa