—Puedes comer al menos con los cubiertos...— la reprendió Kyle. Y la muchacha soltó un bufido con cansancio. —Que no hagas ruido al tomar la sopa, que no comas con las manos, que no andes descalza... a veces juraría que eres igualito a mi padre...— dijo y con desafío agarró la pata de pollo y la mordió en su cara. JM en ese momento estaba llevando una bandeja con patatas y escuchó todo. —No le hagas caso, él toda su vida comió el pollo con las manos, y hasta hace un par de años no sabía para qu