Selena caminaba con paso firme hacia el estacionamiento subterráneo del edificio, los ojos aún húmedos de lágrimas, pero su mente trabajando a toda velocidad. La furia que Seven había encendido en ella no se disipaba; al contrario, se transformaba en una determinación que le quemaba el pecho. ¿Quién se había creído que era ella? Eso la indignnaba pero un pensamiento persistía en su mente: No iba a perderlo. "No a Seven, no a todo lo que había soñado tener con él a su lado." Ella había estado a