Tom se despertó sobresaltado, con el corazón latiendo acelerado. El sueño que había tenido había sido tan real y vívido que le costaba diferenciarlo de la realidad. Después de levantarse y estirarse, decidió bajar a la cocina para despejar su mente y refrescar su garganta con un vaso de agua. Mientras caminaba por el pasillo, los recuerdos de la cena incómoda con Izzie vinieron a su mente. Recordó cómo ella lo había evitado todo el tiempo, sin siquiera mirarlo a los ojos. Se sentía confundido p