El aire de la casa era denso, lleno de los silencios que cargaban sus emociones. El sonido del pincel sobre el lienzo era lo único que rompía la calma. Estaba sentada en el centro de su sala, rodeada de colores y bocetos, intentando transformar su tormento en arte. La pintura era lo único que lograba calmar el torbellino que sentía desde hacía un par de noches. Apenas había dormido. El recuerdo del beso entre Selena y Seven la atormentaba, pero no era solo eso. Era la duda, la idea de que quizá