—¡Angélicaa...!.—Exclamó con una fuerza atroz, al ver como ambos se lanzaron al vacío. Sus figuras unidas desaparecieron del alcance de su visión, gracias a la condensada vegetación.
Aunque era un Licán poderoso, no soportaría una caída tan abismal, esos demonios, al igual que los vampiros podían flotar y evitar que el impacto de la caída le destrozara los huesos.
Se llenó de furia, no les sería tan fácil salirse con las suyas, sintió cerca de el, la presencia de su Beta Elioth.
—Mí Alpha acabo