Sentimientos disfrazados.
Luisana estaba furiosa por tres razones: la primera era porque Zoe se negó a llevarla a la fiesta cuando ella se lo pidió como un ruego desesperado. Segundo porque tuvo que pedirle al padre de Zoe casi con llantos fingidos que quería ir, inventando la excusa de que estaría muy sola sin Zoe y el hombre que solo tenía permitido llevar a su familia utilizó el cupo de su hijo Joshua, y, por último, la razón que la hacía enfurecer más era que Zoe no le permitió ponerse el vestido que ella eligió par