Provocando al beta.
—Vamos a mi dormitorio para que te cambies. Así dejamos que los trabajadores vengan a reparar esta puerta—. Alice le pidió a Zoe a la vez que extendía su mano derecha y Zoe sin dejar de cubrirse la agarró, aferrándose a ella como su ancla de salvación, pues Kira le aterraba más que la oscuridad en la que estaba.
En cambio, Kira se llenó más de duda, y cuando llegó a su aposento pidió a Ross volver a utilizar la poca energía que había recuperado para que se comunicara con su hermano y le dijera