Cómo empieza el tormento del alfa.
Ambas con las manos en el pecho se dieron la vuelta para verlo y Sacha le dedicó una sonrisa ladina, pero luego de que recordó su brazo marcado intentó cubrirse con vergüenza, aunque el chico ni le miró el brazo, ella sentía que si lo estaba haciendo.
—No exactamente— murmuró Zoe con algo de timidez y su rostro se tiñó por el sonrojo que le causó ver la mirada hambrienta que le dedicaba el chico de rostro angelical que estaba iluminado por una sonrisa radiante.
—Son las humanas que el alfa traj