Clara
Después del casi encuentro con mi… el gamma, el día transcurre con normalidad, aunque en mi interior hay un vacío y una tristeza que me desaniman. Aun así, lucho contra mi estado de ánimo y las quejas de mi loba para poder vender sin dificultad.
Sin embargo, no es que haya vendido mucho, y eso ha empeorado mi estado de humor.
—Creí que me iría mejor al agregar la esencia de lavanda… —susurro para mí, decepcionada, mientras observo los perfumes sobre mi puesto. Ya ha entrado la tarde y casi todos están ahí.
Y pensar en todo lo que pasé para poder conseguir esas flores…
Suelto un largo suspiro y mi mirada se va a los puestos vecinos, que ya están vacíos porque los dos perfumeros experimentados han vendido casi todo.
Las personas se detienen en sus tenderetes e ignoran el mío, así que ni siquiera tengo la oportunidad de mostrarles mis productos. He intentado llamar a los clientes y darles muestras de mis aromas, pero muchos pasan de mí y otros los encuentran demasiado finos para su