Pablo se quedó sorprendido. Ella tuvo el valor de hablar y él... ¿la dejó en libertad? ¿Sería que…? No, ese hombre era incapaz de amar a alguien.
Se inquietó. Ahora más que nunca, no sólo estaba desconcertado, sino también inquieto.
Si Lizzy había tomado la decisión de irse de la casa, era porque tenía la seguridad de que él no arremetería contra Alfonso y su familia. Entonces, su teoría del amor de Federico no era tan descabellada.
De todas maneras, eso le dio una luz de esperanza. Si Lizzy hab