Capítulo 126 Felicidad y Desdicha.
Después del encuentro entre Elizabeth y Renata, y la posterior toma de posesión de la empresa, la joven se tomó con seriedad y responsabilidad la gestión. Por votación de los accionistas, fue ella quien quedó al mando, desplazando a Renata, cuya pésima administración había sido impulsada más por un capricho que por competencia real.
Federico no podía hacer otra cosa que admirar a su esposa. Le sonreía cada mañana al verla desayunar mientras revisaba meticulosamente cada informe, cada movimiento.