Capítulo 118 Eloisa y Lucas.
Días después, además de la familia, varias personas se trasladaron hasta Bahía Grande para brindarle el descanso final a Alfonso.

Víctor y su familia, Lucía y Santiago, y por supuesto, Pablo, estaban presentes.

Mercedes, con el rostro hinchado de tanto llorar, apenas podía sostenerse en pie. Le habría encantado despedirse, pero por razones obvias, no había podido hacerlo.

Un sacerdote pronunció una oración para darle la bendición, y luego depositaron una urna preciosa sobre la tumba de Eloísa.

V
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