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Desperté sintiendo la suavidad de las sábanas en la cama, lo cual me produjo una enorme sensación de agrado, me estiré lo más que pude pero me dí cuenta que había amanecido sola, así que me levanté de la cama y me envolví en una bata de ceda la cual estaba tirada en el suelo, mis pies pudieron sentir el frío piso, dando un escalofrío en mi cuerpo, me puse mis sandalias y bajé hasta la cocina, no era tan tarde apenas las ocho de la mañana pero todo el personal ya se encontraba en sus deberes, pud