Estaba comiendo lentamente de las cucharadas que Alonso me daba, hasta que de la nada se empezó a reír
pensé, apenas y había visto unas muecas que podía llamar sonrisas y de la nada este hombre serio reía frente a mi sin decir nada.
- ¿Qué te pasa?- pregunté achicando mis ojos con duda.
- Es que me hiciste recordar algo, verás, cuando era mas pequeño y me enfermaba, en ese tiempo nana me daba una medicina asquerosa, aún lo recuerdo, Dios, el sabor se quedaba en tu boca por días -
- Necesito