Romma y Sandro se quedaron un par de días más en la isla, pero la incomodidad ante lo ocurrido los obligó a tomar la decisión de regresar a casa.
Al llegar, encendió su móvil, que habían acordado mantener apagados durante las vacaciones. Tan pronto estuvo encendido comenzaron a llegar los mensajes de Nicky, que los urgía a comunicarse.
Romma llamó a su amigo mientras dejaban sus maletas en el piso y Sandro la veía con mirada interrogante. La chica le explicó.
—Nicky está llamando desde tempr