Romma tomó la decisión de acercarse a Sandro, pero debió posponerlo porque Sandro se vio obligado a viajar por asuntos de trabajo por un par de semanas.
Durante ese tiempo se sentía terriblemente sola en el apartamento. La presencia de Sandro le era necesaria y acostarse sola en la enorme cama le resultaba insoportable. Se había acostumbrado a sentirlo cerca de ella, a veces durante el sueño rozaba su piel y sensaciones increíbles volvían a su mente, recordándole aquella noche especial, cuando