21. Lugares seguros
En la tarde, cuando Lacey anuncio por los altavoces nuestra llegada a tierra firme. Me alegre de poder salir de este crucero que había empezado a parecerme una prisión de mis propios problemas.
Nicolás no me hablo al levantarse y cambiare, pero no lo forcé yo tampoco. Supongo que ver las marcas de sus latigazos en mi espalda no le sentó bien, honestamente, yo no me había revisado precisamente por ello.
—Estará bien. —Le susurre al pie de la escalera. Él solo me dedico una sonrisa de lado, no