11. Charlas amargas
Subí a la terraza de la mano de Nicolás. Se me dibujo una sonrisa cuando mis ojos capturaron la imagen del espectáculo tan complacientemente divertido que se llevaba a cabo frente a nosotros.
Eric, Theo, Marta, Gabriel y Marcos bailaban en medio de la pista en un gusanito agarrados de las caderas, subían y bajaban. Eva y María los observaban muertas de la risa.
Nicolás me condujo a la barra, junto a Eva y María y sirvió dos tragos sin soltarme de la mano.
Eva y María sonrieron y me guiñaron l